Nací en Argamasilla de Alba (provincia de Ciudad Real, España) el 17 de mayo de 1952. Me trasladé a vivir a Madrid con mi familia en 1970, en 1978 me establecí en Benidorm, donde viví hasta diciembre de 2022. En enero de 2023 me vi obligado a marcharme de allí y he vivido desde entonces en diversos lugares de España como un fugitivo para evitar que los sicarios de un mafioso, antiguo amigo y amante mío: Celestin Butacu, me maten, tal como cuento en mi "Diario de un fugitivo". He denunciado mi caso ante la policía varias veces, he escrito incluso al ministro del Interior, Señor Grande-Marlarka, y a la UCO, solicitando ayuda y protección, pero no he obtenido respuesta positiva por parte de nadie. Mi situación actualmente (2025) es totalmente imprevisible e insegura, ya que no tengo garantías de poder sobrevivir al acoso y a la persecución de que soy objeto, no sólo física sino también digital, en las redes sociales y en grupos de Whatsapp, por parte del hacker que trabaja para el mencionado mafioso y de sus sicarios. Descubrí que quería ser escritor siendo un niño, motivado por un profesor al que admiraba mucho: Pascual-Antonio Beño Galiana, gran poeta y dramaturgo manchego (1932-2008). Nunca he sido un escritor mediático y no me gusta hablar en público. Es por ello por lo que ni siquiera he presentado o promocionado algunos de mis libros. No me interesa la fama. Prefiero pasar desapercibido. Tres veces fui entrevistado en la TV y otras tres veces en la radio y decidí no volver a salir nunca más en tales medios. De haber tenido éxito con mis libros, me habría apartado del mundo como hizo J.D. Salinger. No deseo ni necesito honores, homenajes ni prebendas. Tampoco me gustan el lujo ni las riquezas. Soy una persona sencilla y modesta que disfruta con las pequeñas cosas de la vida. No soporto a los pedantes ni a los engreídos. Tampoco a los prepotentes que se creen poseedores de la verdad absoluta. Soy ateo, gay y de izquierdas, lo que no impide que tenga grandes amigos creyentes, heterosexuales y de derechas. Nunca he conducido un coche. Estoy en contra de las corridas de toros. No fumo. No tomo café, pero sí té (sin azúcar) No utilizo la sal en mis comidas. Soy alérgico a las gramíneas y al polen de los olivos. Prefiero madrugar antes que trasnochar. No tengo smartphone ni whatsapp. Prefiero leer un libro impreso en papel, en vez de un e-book. No soporto la mala educación de los españoles (nada me horroriza tanto como ver hablar a dos o tres personas al mismo tiempo, sin escucharse las unas a las otras, como ocurre habitualmente en las televisiones de este país, es algo que me produce verdadera vergüenza ajena). Reconozco mi torpeza congénita para las relaciones sociales. Si quieres saber algo más sobre mí, puedes leer mis diarios o mi autobiografía: Escrito en el agua, donde me sinceré quizá más de lo que debía. He viajado por el Reino Unido, Marruecos, Italia y Estados Unidos, país del que me considero también ciudadano, sentimental y culturalmente, y donde tengo algunos de mis mejores amigos. Descubrí mi vocación de escritor siendo un niño, gracias sobre todo a un profesor al que admiraba mucho, llamado Pascual-Antonio Beño Galiana, gran poeta y dramaturgo manchego (1932-2008). Escribo despacio, corrijo mucho y destruyo todo lo que no me gusta. No soy un escritor mediático y no me gusta hablar en público. Es por ello por lo que ni siquiera he presentado o promocionado algunos de mis libros. No me interesa la fama. Prefiero pasar desapercibido. Dos veces fui entrevistado en la TV y otras dos veces en la radio y decidí no volver a salir nunca más en esos medios. De haber tenido éxito con mis libros, me habría apartado del mundo como hizo J.D. Salinger. No deseo ni necesito honores, homenajes ni prebendas. |